Ordenar el armario no va de comprar cajas, sino de decidir qué se queda. Empieza vaciando una sección, no todo a la vez.
Paso 1 — vacía y clasifica: tres montones (queda, duda, fuera). Si dudas de una prenda, va a «duda» con fecha; si no la usas en seis meses, sale.
Paso 2 — agrupa por uso, no por color: trabajo, deporte, fin de semana. Es más rápido vestirse y se desordena menos.
Paso 3 — vertical en el cajón: dobla y coloca la ropa de pie, no apilada. Ves todo de un vistazo y evitas el efecto torre.
Paso 4 — contenedores proporcionados: usa cajas y separadores que encajen en la medida del cajón; así nada se desparrama.
Revisa cada cambio de temporada: veinte minutos bastan para mantenerlo.
